viernes, 12 de febrero de 2016

Oda a la bicicleta


ODA A LA BICICLETA

Iba
por el camino
crepitante:
el sol se desgranaba
como maíz ardiendo
y era
la tierra
calurosa
un infinito círculo
con cielo arriba
azul, deshabitado.

Pasaron
junto a mí
las bicicletas,
los únicos
insectos
de aquel
minuto
seco del verano,
sigilosas,
veloces,
transparentes:
me parecieron
sólo
movimientos del aire.

Obreros y muchachas
a las fábricas
iban
entregando
los ojos
al verano,
las cabezas al cielo,
sentados
en los
élitros
de las vertiginosas
bicicletas
que silbaban
cruzando
puentes, rosales, zarza
y mediodía.

Pensé en la tarde cuando los muchachos
se laven,
canten, coman, levanten
una copa
de vino
en honor
del amor
y de la vida,
y a la puerta
esperando
la bicicleta
inmóvil
porque
sólo
de movimiento fue su alma
y allí caída
no es
insecto transparente
que recorre
el verano,
sino
esqueleto
frío
que sólo
recupera
un cuerpo errante
con la urgencia
y la luz,
es decir,
con
la
resurrección
de cada día.

(Pablo Neruda)






4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. No se... Si la has visto, ¿Me conoces quizás? :)

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  2. Hola Encarna que bonito!!! Aprovechó para decir que no todo el mundo tiene abierta su mente, no todo el mundo conoce a M. Fernández, Machado, Neruda. No hay ideología en algunos, ni valores, ni sentidos. Hay gente que no ve y tiene ojos, que lo escucha y tiene oídos, pero tu blog tu creación ayuda a esos ciegos, sólo habla de la poesía, de las palabras de otros, y si no entienden, a palabras necias,....dale una bicicleta, tal vez rodando, rodando entiendan, un abrazo

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    1. Jajajajaja. Si a ver si rodando con el aire en la cara se les despejan las ideas. Un abrazo.

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